SIGLO CUARTO
Se que mamá no cambia mas, pero qué le voy a hacer. Una vez, de la bronca que tenía le pegué con pegamento instantáneo el tubo al aparato y cuando fue a hablar no pudo despegarlo, me persiguió con un zapato por toda la casa hasta que me perdí de su vista, terminé escondido toda la noche adentro de un placar, al día siguiente ella se despertó riendo del asunto como si nada hubiese pasado, y mientras tanto yo qué? Sos un niño tremendo, me dijo al tiempo que me llenaba la cara de besos y me ayudaba a salir del placar, ¿a vos te parece? yo, solo,
un niño? Ahora eso no importa ni se porqué me vino a la memoria, ah, si, lo se, por lo que te decía de Dalí, entonces por no ir a casa y volver a lo mismo, ahí nomás con lo que me ahorré de la oferta del super entré al locutorio y marqué el numero de mamá, me atendió con un hola dormido recostada entre almohadones sobre su enorme cama, lo sé por el ¡holaaa! que según que la o sea mas larga que la a o viceversa, se cómo y de qué forma puede estar. Le conté todo lo que me había pasado que es lo que te digo, ni mas ni menos todo, punto por punto, y le pregunté que pensaba y ella me dijo que no me preocupara que no era para tanto, que no lo tomara tan a pecho, pero que ella necesitaba en ese momento seguir durmiendo porque estaba muy cansada del viaje ¿qué viaje? le pregunté y me contó que había ido con unos amigos a la costa a escuchar al mar (yo se que a ella no le gusta meterse, entonces lo escucha) y que desafortunadamente solo había estado escuchando todo el tiempo a sus amigos, que yo conozco y se como son, se meten en todo y no paran de hablar de todo, de la casa, la comida, la mujer, el marido y todas esas cosas. No le pregunté nada mas del asunto ni por nadie en particular porque detesto a toda esa gente que no la deja escuchar tranquila el mar, y todo por no hacer otra cosa mas que hablar de comidas, de chismes, de todas esas cosas que te dije, son insufribles, pobre mamá. Le dije mirá mama no te preocupes por lo que te conté que al lado de lo tuyo es un poroto, vos ahora colgá y descansá en paz, tenés que reponerte de tu viaje de descanso, yo sé, le digo dormí que después te llamo, Ah! me dice muy tranquila más segura de ella misma, porque eso sí si algo tengo que envidiarle es su seguridad, su convicción en todo lo que dice, me dice; por lo de Dalí no te preocupes, salí distraéte, desenojote porque el te quiere, no temas, lo de los bultos son ataques de curiosidad que le dan a cualquiera en esas circunstancias, a mi me pasa cuando estoy indecisa, seguro que vos igual que yo estabas indeciso cuando fuiste a comprar el detergente, de chico te pasaba lo mismo yo te mandaba a buscar una cosa y volvías sin nada, y eso era al final o al otro día motivo de risa, no conviene tomar las cosas a la tremenda. Ella hablaba y yo pensaba en lo diferente que suelen ser los mismos hecho para una y para otro, el mismo hecho, qué diferente….No, le digo, esta vez no fue así, justamente yo estaba segurísimo de que quería llevar la oferta del limpiador, muy seguro, mas seguro que nunca, bueno bueno dice, entonces seguramente debe haber sido otra cosa, quizá deberías procurar ser mas sociable, en eso no salís a mi, igualmente, sea lo que sea, seguro que no debe ser para tanto, dijo. Cómo que sea lo que sea, le digo, sí, todo es según como lo mires, me dice, ya ves yo a mi edad, me veo regia, sí vos te verás muy regia le dije, pero yo estoy acá y cuando cuelgue, seguiré dando vueltas a la manzana sin animarme a cruzar ni a nada, vos no sabés lo que es el miedo. Entonces seguro que a lo que le tenés miedo es a la reacción de tu novio me dijo, pero no temas, si es la misma de siempre que te desconoce por un tiempito y listo, entonces no es para tanto, mañana es otro día. Efectivamente, mañana era otro día mas en que ni yo ni el trabajábamos, no, mirá mamá mañana va a ser lo mismo, solo que entonces no te llamaré, se que con vos no cuento, llamaré a Dora. Cuento no, nunca dije que fueran cuentos tus cosas, me dijo, ahora que si te hace bien hablar con Dora, llamala pero dudo de que esté. Los hombres son todos iguales, sino fijate vos el mío, me dice…Pero qué me estás diciendo le dije, yo no pienso fijarme en ningun otro y menos en el tuyo que es como yo, y le corté. Pensé en de qué modo, y hasta que punto todo absolutamente todo son cosas de la historia y nada mas que de la historia, después me arrepentí de haberle cortado porque ella quiere lo mejor para mí y lo que pasa es que no puede verme sufrir sin dejar de decir algo que me haga sufrir, y es verdad, siempre algo es mejor que nada, por suerte madre hay una sola.
Se que mamá no cambia mas, pero qué le voy a hacer. Una vez, de la bronca que tenía le pegué con pegamento instantáneo el tubo al aparato y cuando fue a hablar no pudo despegarlo, me persiguió con un zapato por toda la casa hasta que me perdí de su vista, terminé escondido toda la noche adentro de un placar, al día siguiente ella se despertó riendo del asunto como si nada hubiese pasado, y mientras tanto yo qué? Sos un niño tremendo, me dijo al tiempo que me llenaba la cara de besos y me ayudaba a salir del placar, ¿a vos te parece? yo, solo,
un niño? Ahora eso no importa ni se porqué me vino a la memoria, ah, si, lo se, por lo que te decía de Dalí, entonces por no ir a casa y volver a lo mismo, ahí nomás con lo que me ahorré de la oferta del super entré al locutorio y marqué el numero de mamá, me atendió con un hola dormido recostada entre almohadones sobre su enorme cama, lo sé por el ¡holaaa! que según que la o sea mas larga que la a o viceversa, se cómo y de qué forma puede estar. Le conté todo lo que me había pasado que es lo que te digo, ni mas ni menos todo, punto por punto, y le pregunté que pensaba y ella me dijo que no me preocupara que no era para tanto, que no lo tomara tan a pecho, pero que ella necesitaba en ese momento seguir durmiendo porque estaba muy cansada del viaje ¿qué viaje? le pregunté y me contó que había ido con unos amigos a la costa a escuchar al mar (yo se que a ella no le gusta meterse, entonces lo escucha) y que desafortunadamente solo había estado escuchando todo el tiempo a sus amigos, que yo conozco y se como son, se meten en todo y no paran de hablar de todo, de la casa, la comida, la mujer, el marido y todas esas cosas. No le pregunté nada mas del asunto ni por nadie en particular porque detesto a toda esa gente que no la deja escuchar tranquila el mar, y todo por no hacer otra cosa mas que hablar de comidas, de chismes, de todas esas cosas que te dije, son insufribles, pobre mamá. Le dije mirá mama no te preocupes por lo que te conté que al lado de lo tuyo es un poroto, vos ahora colgá y descansá en paz, tenés que reponerte de tu viaje de descanso, yo sé, le digo dormí que después te llamo, Ah! me dice muy tranquila más segura de ella misma, porque eso sí si algo tengo que envidiarle es su seguridad, su convicción en todo lo que dice, me dice; por lo de Dalí no te preocupes, salí distraéte, desenojote porque el te quiere, no temas, lo de los bultos son ataques de curiosidad que le dan a cualquiera en esas circunstancias, a mi me pasa cuando estoy indecisa, seguro que vos igual que yo estabas indeciso cuando fuiste a comprar el detergente, de chico te pasaba lo mismo yo te mandaba a buscar una cosa y volvías sin nada, y eso era al final o al otro día motivo de risa, no conviene tomar las cosas a la tremenda. Ella hablaba y yo pensaba en lo diferente que suelen ser los mismos hecho para una y para otro, el mismo hecho, qué diferente….No, le digo, esta vez no fue así, justamente yo estaba segurísimo de que quería llevar la oferta del limpiador, muy seguro, mas seguro que nunca, bueno bueno dice, entonces seguramente debe haber sido otra cosa, quizá deberías procurar ser mas sociable, en eso no salís a mi, igualmente, sea lo que sea, seguro que no debe ser para tanto, dijo. Cómo que sea lo que sea, le digo, sí, todo es según como lo mires, me dice, ya ves yo a mi edad, me veo regia, sí vos te verás muy regia le dije, pero yo estoy acá y cuando cuelgue, seguiré dando vueltas a la manzana sin animarme a cruzar ni a nada, vos no sabés lo que es el miedo. Entonces seguro que a lo que le tenés miedo es a la reacción de tu novio me dijo, pero no temas, si es la misma de siempre que te desconoce por un tiempito y listo, entonces no es para tanto, mañana es otro día. Efectivamente, mañana era otro día mas en que ni yo ni el trabajábamos, no, mirá mamá mañana va a ser lo mismo, solo que entonces no te llamaré, se que con vos no cuento, llamaré a Dora. Cuento no, nunca dije que fueran cuentos tus cosas, me dijo, ahora que si te hace bien hablar con Dora, llamala pero dudo de que esté. Los hombres son todos iguales, sino fijate vos el mío, me dice…Pero qué me estás diciendo le dije, yo no pienso fijarme en ningun otro y menos en el tuyo que es como yo, y le corté. Pensé en de qué modo, y hasta que punto todo absolutamente todo son cosas de la historia y nada mas que de la historia, después me arrepentí de haberle cortado porque ella quiere lo mejor para mí y lo que pasa es que no puede verme sufrir sin dejar de decir algo que me haga sufrir, y es verdad, siempre algo es mejor que nada, por suerte madre hay una sola.
esta historia que no lo es tanto, continuará