jueves, 7 de abril de 2016

EL HOMBRE VACÍO (face relato de tortura)

Los he visto charlar animados caminando de espaldas a mí por el estrecho sendero de piedra que termina en el monumento a la mentira. Me  digo que de espaldas no es prueba, que un monumento no puede ser testigo de ninguna evidencia, con estas verdades relativas al menos por ahora me las arreglo para seguir adelante. Sería mucho peor si ella me faltara me digo y asumo el consuelo. 
Es habitual  que dos que  caminan juntos a la hora del almuerzo lo hagan charlando, cuando los chicos están al colegio y los que van a la universidad salen a los jardines o se juntan en las escalinatas de las plazas cercanas para comer algo o simplemente estar.  En esta ciudad  tan antigua como la historia misma, una universidad está siempre cerca de alguna plaza, aquí donde lo moderno se funde en lo antiguo, es un verdadero recreo un paseo la hora del almuerzo. Es natural que un hombre mayor, casi anciano se enamore de su alumna.

cap 5

 Mientras duerme intento entrar en sus sueños, los mecanismos de supervivencia que despliego para no sufrir son asombrosos, asombrosamente estúpidos,  como este de querer entrar en sus sueños.  No  me  resigno a creer que una relación por más que se haya agotado, sea una cosa que duele… Me pregunto si tuviera la certeza, la prueba de qué me engaña, acaso sería diferente el dolor ?.

cap 4

Que ella duerma es para mí un gran alivio,  solo así puedo sentirla cercana, acaricio y beso su frente, la abrigo. Nuestras vigilias juntos carecen de toda generosidad,  están viciados por la duda ; me trata como si nada hubiera pasado,  procura estar siempre  ocupada, lo hace como si no supiera que yo sé,  yo le hago algún reclamo pero sin hablar de lo que he visto, porque de espaldas no es prueba, ella finge no darse cuenta, entonces la increpo, la humillo con cualquier pretexto, primero se queja y luego llora, entonces le suplico, le imploro que sea honesta , que hable y confíe en mí,  entonces ella me habla honestamente de otras cosas que no son la prueba de nada,  me colma de palabras, montones de palabras  que ocultan la verdad y me arrojan al vacío de  más y más dudas. No quiero escucharla.   Yo mismo sé lo que eso significa, muchas veces he inventado toda clase de argumentos engañosos para sentirme menos culpable


cap. 3

Últimamente las tenazas  se  multiplican y hacen que mis pensamientos giren alrededor de lo mismo, mi vida es una suma sincrónica de argumentos infinitamente repetidos

cap. dos

  Me da un beso, me alcanza un café, entonces me digo que por lo visto nada ha cambiado entre nosotros,  pero esa idea  dura poco porque no bien algo en su accionar me sugiere otra cosa, como salir diciendo “vuelvo enseguida”,   una telefoneada,  un mensaje por el telefonito,  me asaltan  la duda y la maldita tenaza, entonces  tengo que salir a respirar aire puro, tomar un trago también alivia. El dolor del ruido de tenaza  en mi cabeza es más fuerte que el dolor de la migraña. Ella protesta porque yo bebo, no comprende o no quiere hacerlo para no entrar en mi razón del beber, no obstante esa aparente incomprensión también me tranquiliza, le preocupa que tome me digo. Necesito constantes pruebas, una construcción tras otra para que no me invada la furia, una furia incontable que también calma el maldito clak de tenaza


cap. uno

Los he visto, su cabeza recostada en su hombro, fue más penoso eso  que las sospechas que me acompañan desde hace tiempo.
Desde aquel momento, en mi cabeza no ha cesado un solo momento  de sonar un clak, clak de tenaza cerrándose en el vacío. Así y todo el dolor que me perfora el cerebro no logra distraer aquella imagen. He procurado correrme pensando que en el parque siempre hay mujeres que recuestan la cabeza en el hombro de un hombre, que la gente se parece y hasta tiene su doble,  que las sombras desdibujan las formas, que de espaldas no es prueba. Con  eso a veces me alcanza para dormir un rato, solo un rato. Me tranquilza mucho más llegar a casa y encontrarla  en sus cosas, cocinando, ordenando, ayudando a Nacho en su tarea....