disfrutaba yo de mi tío tito mirando como hacía la música con las manos, como un aprendiz al pie del banco estaba ese chico allí.
tuve un piano y un maestro pero no aprendí.
ahora que el piano ni el tío ni el chico están, escribo mis cosas mientras escucho la misma música por internet y hallo en ese quehacer un triple placer, el de la presencia, la palabra en la pantalla y mis manos en el teclado
tuve un piano y un maestro pero no aprendí.
ahora que el piano ni el tío ni el chico están, escribo mis cosas mientras escucho la misma música por internet y hallo en ese quehacer un triple placer, el de la presencia, la palabra en la pantalla y mis manos en el teclado