miércoles, 23 de noviembre de 2011

ODA-DISEA-DELAUTO



qué espanto che, esto de vivir en un planeta tan soberbio
qué espanto tanto dar la espalda a todo
es como trepar las paredes del infierno queriendo salir
qué miedo la tanta y tanta falta de camino...

del auto
Repleto está el mapamundiscorpusdóminejesuscristusmío
de refrigerados, estirados, alados, puntosos, lustrosos, negrosos, blancosos, interminables de altos y de anchos,
autos, todos los caminos
disparados de cero a cien en medio segundo, disparados como disparates del pensar que se puede...
van
del conductor
Los hay de todo tipo,
soberbios, sobretodos, sobredosis
acompañados, solos
con adorables adornadas damas envueltas en perfumado tatoo 
compañía al vuelo,
cerca, bien cerca del piloto,

Dícese piloto del pijama a la noche y del fuego al volante

Soberbios, grandiosos, finitos, finitos, finitos
todos
dioses de a docenas de miles de docenas

__No ves que gotea ?,
cerrá la canilla que el planeta se inunda
me gritó un día que llovía a cántaros

repletos de poder
Invencibles los amos no se doblegan ni ante la lluvia
invisibles

detrás del polarizado intenso están los intensos amos que
atraviesan todo

el auto

Qué espanto che, la tanta cosa inútil rodando
al fin y al cabo 
al horno
el horno

Mientras tanto, 
quién se lo llevó?
quién lo tiene?
Saramago, Saramago, Saramago 
cuánto mago está haciendo falta

no pares

sábado, 5 de noviembre de 2011

anoche seres


ANOCHE SERES

El tiempo ha tomado por un instante, el perfil exacto de la armonía, del equilibrio.

Anochece, y las formas aún visibles de los pocos transeúntes, dan cuenta de la prisa y el intenso frío aferrado a los abrigos.

No hay viento y apenas empieza a caer un aguanieve

Algún que otro automóvil atraviesa lentamente la luz verde del semáforo.

Las dos naturalezas muertas de Dora Daraxa, el Picasso y el Mondrian de María Cristina, cuelgan junto a la fotografía de Sabina, cuando era niña.

Las lámparas alógenas recién encendidas alumbran mi mirada.

Se dice que así, contrastante, armónica, es la eternidad

Se dice que la eternidad es la dicha

Se dice de los benditos días, que son eternos como la dicha

Yo se bien que de los benditos días aquellos,

juntos todos, caben en el hueco de mi mano…

Logros del pensar.

Casi todos...

Aquí…lo se.

Y no es porque haya sido este, lo que se dice un día demasiado frío, ni tan gris, ni quieto, ni así ni asá, ni que yo esté triste, mirando por la ventana al mar, ni que alguna furtiva visita haya fallado, ni cosa por el estilo, no, qué esperanza, nada de eso

Digo lo que digo porque mi falta está en la espera y el decir

Porque es un logro el decir y porque la dicha es siempre un logro

Una construcción de lo propio

Cuántas, cuántas cosas construidas que sin embargo hoy me faltan ¡…

Esto de ver y pensar y pensar suele llevar a la nostalgia

Correré la cortina de raso azul,

que es un sueño de azul

Y serviré el primer vino...

No, no lo puedo creer ¡

Yo, cargado como un burro

Y vos, allí

como si nada,

como si tal cosa

sentado mirando el Gran Hermano