domingo, 8 de noviembre de 2015

MIRO MEMORIAS

Paisaje con conejo y flor, Jaon miro, ya no es hora.
Miro por la ventana, la calle alcanza toda su largueza y sus anchos, yo veo solo algo, unas partes, las que me permiten la relatividad.
Un pibe juega a remontar un barrilete, subo a mi nave interespacial y salimos. En la NASA las hacen y las regalan al hambre.
Don Carlos esa mañana había abierto su almacén mas tarde, le dolería la cabeza ?. Don Carlos es un hombre grande que se acerca y mira por encima de sus lentes cuando pregunta qué vas a llevar.
Desde los estantes, las cosas de los estantes me dicen cosas. Las mismas cajas, los gestos estáticos de las etiquetas en las latas, los mismos soles, el mismo mito.
Un mimo juega a llamar mi atención, no lo logra, odio los mimos, siempre piden más
El pibe del barrilete se acerca, mira se ríe y seguramente no sabe porqué.
Llega el momento de comprar, qué compro ?¡,  Estoy allí parado con una bolsa de red de hilo en la mano, con la mirada intentando abrazarlo todo. Como siempre el pensamiento invalida la acción.
En la vieja máquina de cocer un dobladillo completa la botamanga. Mi madre, mi madre ¡¡...
Mi hijo me pide, esto, lo otro. Don Carlos  estira el brazo por encima del mostrador y le alcanza algo, unas pastillas?, un caramelo?... En la calle el verde se hace diferente a cada rato, es el atardece que le habla a los colores.
Salimos, en la esquina el rojo chillón del Ford del mecánico, juega con la luz como si fuera un ramo de flores. El dice que es una obra de arte.
¡Qué rabia pensar que si alguien dice que algo es una obra de arte, lo es¡
Las cosa son como son, grita el mimo y me mira, yo no lo miro.
__ eh ¡¡ las cosas son como son, grita