de Alicia B. Pastore:
"DE RAYO EN FIESTA", su presentación fue para muchos de nosotros lo mejor del viernes a la noche en el café Vivaldi. Una verdadera fiesta.
Calma de espera de alumbramiento, relativa calma de café en boca, cuando de repente Alicia nos canta un tango y empieza a dar a luz.
Si, Alicia canta el tango a capella como ninguna y en cada nota...se juega, pone todo, al punto de quedar sin viento en la gola.
Por fortuna Hugo Toscadaray, siempre tan atento con sus amores,
toma el micrófono, mejor dicho primero toma una copa y de fragmento en fragmento nos va leyendo (él no cree en los prólogos) un estupendo "retrólogo" que podemos ver en la contratapa del libro.
Del libro?, todo, aunque ahora solo pueda decir que en él se le suelta el verso al poeta y lo desborda, lo anula.
Alicia Pastore, una vez más fue superada por esa, su palabra que la toma, la arranca, la abraza, le deja hecho jirones el pellejo para por fin regalarnos el abrazo de una magia incomparable.
La poesía de Alicia Pastore es así, diáfana, directa, desoladamente fértil, arrastra y contiene, mata y da vida, alumbra y opaca.
Cuando salí del bar literario rumbo a la noche total del viernes, "de rayo en fiesta" sonaba en mis oídos, junto al tango y a unos latidos cómplices. No sentí el frío, me sentí feliz, había nacido "de rayo en fiesta" y lo habìa parido una Caracola en un tango.
Gracias Alicia por este "de rayo en fiesta".
"DE RAYO EN FIESTA", su presentación fue para muchos de nosotros lo mejor del viernes a la noche en el café Vivaldi. Una verdadera fiesta.
Calma de espera de alumbramiento, relativa calma de café en boca, cuando de repente Alicia nos canta un tango y empieza a dar a luz.
Si, Alicia canta el tango a capella como ninguna y en cada nota...se juega, pone todo, al punto de quedar sin viento en la gola.
Por fortuna Hugo Toscadaray, siempre tan atento con sus amores,

toma el micrófono, mejor dicho primero toma una copa y de fragmento en fragmento nos va leyendo (él no cree en los prólogos) un estupendo "retrólogo" que podemos ver en la contratapa del libro.
Del libro?, todo, aunque ahora solo pueda decir que en él se le suelta el verso al poeta y lo desborda, lo anula.
Alicia Pastore, una vez más fue superada por esa, su palabra que la toma, la arranca, la abraza, le deja hecho jirones el pellejo para por fin regalarnos el abrazo de una magia incomparable.
La poesía de Alicia Pastore es así, diáfana, directa, desoladamente fértil, arrastra y contiene, mata y da vida, alumbra y opaca.
Cuando salí del bar literario rumbo a la noche total del viernes, "de rayo en fiesta" sonaba en mis oídos, junto al tango y a unos latidos cómplices. No sentí el frío, me sentí feliz, había nacido "de rayo en fiesta" y lo habìa parido una Caracola en un tango.
Gracias Alicia por este "de rayo en fiesta".




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